Medioambiente

Tomar decisiones con energía

Escrito por Pedro Gamio
image_pdfimage_print

En los últimos años el sector Energía ha perdido liderazgo y predictibilidad. La oferta de generación del país depende básicamente del gas natural y la hidroenergía. Esto no garantiza seguridad, por los impactos del cambio climático en el comportamiento de los caudales, la mayor incidencia de desastres naturales y la vulnerabilidad de depender tanto de un gasoducto. Hoy tenemos precios bajos en la generación eólica y solar, donde el país tiene un extraordinario potencial. Incluso se está logrando almacenar esta energía a costos competitivos. El mundo en el 2015 invirtió en energías alternativas dos veces más que en generación térmica y cinco veces más que en hidroelectricidad.

A partir del 2020, la huella de carbono marcara el comercio internacional, una condición que puede restringir el acceso de nuestros productos, no obstante los 21 TLC. Está demorando el tener y ejecutar un Plan Nacional de Energías Renovables y el reglamento de Generación Distribuida. Otro reto demorado es exportar electricidad y llegar al 7% de la población sin electricidad. Resulta más económico utilizar tecnologías renovables.

Tenemos una situación difícil en hidrocarburos. El Estado no funciona. Cada vez menos exploración y declinante producción, deficiente mantenimiento de la infraestructura estatal. Necesitamos la reingeniería de PERUPETRO, regalías variadas en función al menor o mayor riesgo exploratorio, no es lo mismo la cuenca Ucayali sur donde se encuentra Camisea que el zócalo continental. El gasoducto del sur, más allá del preocupante retraso que ya acumula, necesita asegurar demanda y reservas de gas natural que abastezcan las termoeléctricas del Nodo Energético del Sur, para no tener dos elefantes blanco: (1) el propio gasoducto que podría llegar a ponerse en operación sin que fluya suficiente gas natural por el mismo; y, (2) las termoeléctricas en Ilo y Mollendo (1400 MW) que seguiría pagando los Usuarios eléctricos sin que puedan operar con gas natural, teniendo que operar con diésel (es decir, oferta de generación cara). Debemos renegociar la exportación a México, con eficacia y transparencia, aprovechar que México puede obtener el gas barato de Estados Unidos. Estado y contratista pueden salir ganando de esta renegociación. Hay que masificar el gas, con menos errores. En transporte batimos record en ineficacia, qué paso con el chatarreo y la renovación de nuestro sistema de transporte, que incluye redes ferroviarias. No avanza el poliducto a Lima, dónde estamos en una segunda licitación, tampoco avanza el GNC y el gasoducto virtual que promovió Pro inversión, inmerso en un arbitraje y menos la masificación en el interior del país. La petroquímica está pendiente, cuando puede ser una realidad, producir urea y nitrato de amonio.

El país tiene sobre oferta, pero no toda es generación eficiente. Un paso decisivo es la exportación de electricidad. Tener una matriz energética limpia con menor huella de carbono y menores costos. Muchas empresas tienen claro estos conceptos, pero algunos funcionarios requieren de un cambio del Chip. El Perú puede y debe lograr el año 2030 llegar a una matriz con el 25% de renovables alternativas, en la actualidad se está alcanzando sólo el 3%, cuando el mandato legal era llegar al 5% el 2013. Como se ve, hay muchas decisiones que tomar, necesitamos de nuestros funcionarios públicos, energía y sapiencia.

Comentarios de Facebook

commentarios

Acerca del autor

Pedro Gamio

Deja un comentario